Un poema corto sobre la madrugada y los recuerdos de viajes pasados. Una poesía de amor sobre la relación entre el viaje y el amor.

Y tras muchas madrugadas
vi la luz en el portal,
tu mirada, pura y clara,
sonriéndome al hablar:
de las playas de Tailandia,
del temor a regresar,
del calor de Buenos Aires,
una insondable ciudad;
de aquellas luces del norte
que siempre quise atrapar,
de montañas, pasaportes,
de buscar y no encontrar;
de la sed por las preguntas,
que nunca tendrán final,
de temores, de poetas,
de experiencias compartidas que nunca querré olvidar;
de las mañanas prohibidas,
ocultos en un portal,
paradojas, bicicletas,
cielos de color magenta maquillando la verdad;
tus ojos, tu silueta,
Dios errante, paz mental,
un cigarro,
alma inquieta,
tu entusiasmo,
mi ansiedad.

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