Poema de viaje

Alimento un frío intenso que entumece mis sentidos,
melodías, tiempos muertos, aeropuertos y navíos,
arde el fuego en mis adentros, la rutina está olvidada,
hora de emprender el vuelo, la vereda está enhebrada.

Fronteras desdibujadas recorriendo un horizonte,
que me marca los senderos por donde perder el norte,
solo alzo la vista al cielo en busca de otra aventura
que me acerque a cada paso en mi camino hacia la Luna.

Pasaportes descosidos, zapatillas desgastadas
y una maleta roída en cuyo interior se narra
la historia de un caminante cuyos sueños son guiados
por el recuerdo invisible de viajeros olvidados.


Hoy os traigo un poema de viaje que evoca las ganas de recorrer el mundo y de la exploración como forma de vida. El viajero siente que está en un momento de letargo, en el que el viaje se torna como la única solución para salir de ahí.

Como sabéis, en este blog de poesía tengo especial devoción por la temática de viaje, pues constituye un punto fundamental en mi vida. Espero que os haya gustado, y recordad que podréis encontrar más poemas de viaje clicando AQUÍ.

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