Hoy os traigo un poema del que estoy especialmente contento. Es un poema donde hay pasión dentro del recuerdo. Donde el poeta salta entre sus pensamientos, entre el pasado y el presente, como si se encontrará en medio de una tormenta en el mar, y necesitará encontrar un faro con el que guiarse.
Que sea el tiempo el que decida.
Amalgama de recuerdos que confundo con mi vida:
de los lazos que conservo,
del dolor de la partida,
de un latido tembloroso que no sana sus heridas.
¿El castigo de mi huida? Tu rechazo.
Blanco inverno, malos aires,
frío austral y un solo abrazo
del color del desencanto,
de una historia escrita a trozos,
cataratas, río en plata,
rumbo al norte.
No más fotos.
Lienzo de mi desencuentro
¿y ahora?
Lugar remoto.
Tiempo muerto a la deriva,
mar en calma y luz al fondo.
¿Esperanza de un futuro?
Lugar lejano.
Mil latidos, dos lamentos.
Miro atrás.
Silencio extraño.
Como siempre, espero que os haya gustado. Si queréis leer más poemas de este tipo podéis pasaros por la sección de Poemas de vida. Un abrazo y hasta la próxima.

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